Aviso para navegantes: este texto no es propiamente una crítica cinematográfica; si no una reflexión sobre la colonización de América, a través del film.
LA MISIÓN
Roland Joffé (1986)
“La Misión” trata de la creación de una misión por parte de un jesuita en un territorio de la América que se esta colonizando por parte de los españoles y de las disputas que surgirán por el dominio de esa zona. Desde un primer momento esta película se centra sin disimulos en el choque de culturas que se produjo tras el descubrimiento de América, incluso quitando importancia a la trama. La posición de los europeos, o al menos la de gran parte de ellos, en lo referente a este choque y a los indígenas queda reflejada muy claramente.
No es a día de hoy ningún secreto el comportamiento de los colonizadores en América, pero eso ni por asomo impide que la película resulte impactante, al comprobar diferentes rasgos de los conquistadores: como el creer inferiores a ellos a los indígenas y colocarlos a la altura de los animales (llegando incluso a cazarlos y esclavizarlos), no valorar ni la cultura ni la forma de vida de los indígenas, obligándoles a adoptar las suyas (ir con ropa, el cristianismo,...). Esto se da incluso en los jesuitas (los cuales en esta película están algo idealizados, a mi parecer) los cuales quieren sinceramente ayudar a los nativos y no dan importancia a la cultura que tienen estos pueblos, sin fijarse en si podría tener cosas que aportarles a ellos e intentan imponer la suya.
Las críticas a los colonizadores van más allá y también se critica su sociedad: la envidia que en esta hay (que incluso llegará a provocar la muerte de un hermano a manos de otro), también se critica la forma de actuar en sociedad de estas personas (muy diferente de la que se presenta de los indígenas, que comentaré más adelante) como que Cabeza incumpla las leyes de España tratando con esclavos, que el representante portugués amenace al enviado de la iglesia, entre otras muchas. Encontramos máximos exponentes de este comportamiento en Cabeza y en Rodrigo Mendoza (en la primera parte de la película), aunque de la misma manera también se muestran ciertas cosas buenas como que incluso los soldados plantean que están en contra de atacar a las mujeres y niños indígenas desarmados, el cambio de actuación de Rodrigo tras una experiencia trágica, la buena voluntad de los jesuitas que van al poblado de más allá de las cataratas y la conmovedora e increíble reflexión final del enviado de la iglesia.
Hace un tiempo tuve la oportunidad de ver el corto “Binta y la gran idea”, en el que una niña que vive feliz con una vida simple y tranquila en un poblado africano decide junto a su padre adoptar a un niño de un país desarrollado, ya que considera que en la balanza las cosas buenas que ellos tienen (felicidad, vivir compartiendo, sin envidias, sin mentiras,...) pesan más que ser un país desarrollado(con el tipo de sociedad que en ellos se encuentra hoy en día), en lo que se refiere a vivir felizmente y criarse. Ese niño recuerda el camino sufrido Rodrigo a lo largo de la película. Y es que este personaje tan increíble nos muestra como hasta que no se aleja de complicada y turbulenta sociedad europea, no sólo es que no pueda encontrar la felicidad, es que lleva una vida dedicada a el asesinato y el secuestro, y será solo en una sociedad no contaminada donde podrá por fin encontrar su redención (que se plasma en la impresionante escena de su llegada a la tribu).
Y es aquí donde se encuentra el fin más importante de la película, no pretende sólo criticar a los colonizadores, sino alabar a los indígenas, mostrar esas cosas buenas que tenían y se les arrebataron, esas cosas en las que no solo eran iguales que los europeos sino superiores; y esto es lo que resulta impactante de verdad, todas esas cosas que no fueron valoradas y que perdieron a cambio de la sociedad que les impusieron, sin poder elegir.
Son muchos los rasgos positivos de los indígenas que se destacan en la película de una forma evidente: su muy buena organización, ya sea en la caza, en al recolección o en la vigilancia; que realizan una vida en comunidad compartiendo y con armonía entre los habitantes de la tribu, ayudándose entre ellos; lo amigables que son con los visitantes extranjeros y aceptándolos entre ellos, incluso en un tiempo en que están siendo masacrados por los extranjeros, el mayor de los ejemplos lo encontramos en que incluso aceptan a Rodrigo Mendoza entre ellos, el cual los había atacado unos meses antes (un don de perdonar y de aceptar al diferente poco presente en sociedades del siglo XXI). También me sorprendió mucho la facilidad indígena para aceptar el conocimiento de los jesuitas y dejarse aconsejar por ellos, sobretodo teniendo en cuenta que deberían desconfiar de los extranjeros por el trato que a ellos les dan.
También ver lo trabajadores y comprometidos con una tarea que son, lo rápido que aprenden, lo felices que son con una vida simple y que en algunos aspectos están por delante de los europeos, resulta muy impactante. Y plantea lo que antes se ha dejado ver, ¿cual es realmente la sociedad más desarrollada en ese choque? pues sólo supimos cual era militarmente más potente, ¿quien debería haber aprendido de quien?.
Y estas son solo algunas de las grandes preguntas que asaltan al poco de ver la película, tras asimilar ese gran impacto que uno recibe a ver presentadas de una forma tan evidente estas dos sociedades que se encontraron a principios del siglo XVI, al entender los grandes errores de la sociedad europea del momento, al entender como veían ellos a los indígenas ( y viceversa) y descubrir algunas características más que admirables de estos indígenas que no fueron valoradas para nada y que hoy en día las necesitamos mucho más que la pólvora o que un mosquete.
La misma película ya plantea directamente una de estas dudas que permanecen en la cabeza tras desaparecer el impacto inicial de la película: ¿habría sido mejor para los indígenas que no hubieran sido descubiertos por Colón?. Y la respuesta es más complicada de lo que podría parecer, pues si lo que cuenta es que al final del día hayas sido feliz, que lleves una existencia con la que estés en armonía; ¿no es igual o más feliz una habitante de una tribu del amazonas con una vida simple, que un habitante de Río de Janeiro? incluso estoy seguro de que es probable que el de Río de Janeiro pase más miserias y más hambre que el de la tribu, por mucho que su sociedad tenga ordenadores o un misil capaz de destruir una ciudad.
Otra gran duda que se plantea es que hubiera pasado de ser militarmente más potentes los indígenas y al ser atacados por los europeos hubieras repelido el ataque, haciendo que dejaran de intentar dominarlos ¿hubieran buscado vivir en armonía con los europeos aceptándolos en América o por el contrario hubieran actuado como españoles y portugueses y hubieran intentado dominar a los colonos? Teniendo en cuenta como tratan a los primeros colonizadores que llegaron y su forma de tratar a los extranjeros (recordemos que ya en la película perdonan y aceptan entre ellos a quien había matado y asesinado a gente de su tribu), es difícil no pensar que esas batallas hubiera valido la pena que los europeos las perdieran (creo que esta sensación es compartida por todos cuando al final de la película es inevitable desear (aun sabiendo que no pasará) que la tribu consiga repeler el ataque).
También muestra la película como distintos personajes intentaran individualmente cambiar la situación, haciendo que nos planteemos si realmente una vez iniciada la colonización hubiera podido pararse, o si la codicia y el desprecio por los diferentes estaban tan instalados en la sociedad europea que era imparable. Es el caso del enviado especial de la iglesia, el cual se da cuenta del valor de los indígenas como hombres, pero por las presiones de esa sociedad se ve obligado a hacer lo que cree incorrecto, en gran parte por egoísmo(buscando la supervivencia de los jesuitas), de Rodrigo el cual incluso una vez abandonadas sus tareas de secuestro y asesinato y ordenado clérigo, se verá forzado por la situación a tener que volver a empuñar las armas para defender aquello que quiere y que la sociedad colonizadora esta poniendo en peligro o del jesuita protagonista de la película, el cual elige un camino diferente del de Rodrigo para defender la tribu obteniendo idénticos resultados. Todos ellos tenían una forma de pensar y una valoración de los indígenas diferente a la presentada en el principio del texto, pero ni poniendo todo su empeño fueron capaces de evitar el desastre, produciendo que reflexionemos sobre la capacidad de el hombre de cambiar las cosas.
Así que todo esto es lo que producen estas dos horas de película, si bien no es información totalmente novedosa la que nos proporciona, con toda seguridad el grado en que esta nos va a impactar va a ser totalmente nuevo (en gran parte por lo bien hecha que esta la película y lo directa que es), haciendo que nos planteemos desde el mal comportamiento que tuvieron los colonos con los indígenas y todas las cosas buenas olvidadas de estos hombres; hasta plantearnos los grandes problemas de nuestra sociedad actual en la que ciertas cosas materiales están muy valoradas, frente a otras que no valoramos, que deberíamos tener (como la solidaridad, vivir en armonía, la aceptación del diferente, la falta de envidia,...) y que otras sociedades menos obsesionadas con ciertos temas tenían, pues de nada nos servirá vivir 90 años y que nuestra batidora nos lea la prensa si los tenemos que pasar en un búnker porque el peligro de que gente a la que desconocemos totalmente y en cuyo país ni hemos estado nos lance un misil es constante, por la falta de estos valores.
Saúl P.G.


